Una alimentación sana es fundamental porque ayuda al cuerpo a recuperar la vitalidad para poder llevar a cabo las actividades diarias, esfuerzos físicos y mentales de su día a día.

Las personas podemos tomar decisiones sobre nuestros propios estilos y condiciones de vida, por ello, resulta fundamental capacitar al alumnado en esta toma de decisiones, para que la elección más sencilla sea la más saludable, promoviendo el aprendizaje activo, la interacción y la integración social, el desarrollo de la capacidad crítica y creativa, así como, la búsqueda de soluciones ante situaciones de riesgo para la salud.

Entre los objetivos específicos contemplados dentro del programa “Creciendo en Salud”, en función a las líneas de intervención (emocional / estilos de vida saludables) para la educación Primaria y habiendo incorporado para el ámbito de la educación Secundaria sexualidad, relaciones igualitarias y prevención de drogodependencia para el presente curso escolar encontramos:

  • Contribuir al desarrollo de competencias y capacidades que permitan al alumnado afrontar los riesgos para la salud más frecuentes en estas edades, favoreciendo la elección de conductas saludables.
  • Promover actitudes que permitan tomar conciencia de las emociones propias y de los demás, así como aprender a regularlas, mediante estrategias que favorezcan el desarrollo personal y social.
  • Desarrollar habilidades que potencien la autonomía emocional, una actitud positiva hacia uno mismo y hacia los demás, así como estrategias que permitan afrontar los retos de la vida de forma sana y equilibrada.
  • Adquirir hábitos de ejercicio físico orientados a la salud y al bienestar personal y reconocer los efectos positivos de una buena alimentación.
  • Fomentar una alimentación saludable.
  • Implicar a las familias en la creación de hábitos saludables de alimentación.
  • Ayudar a disminuir la obesidad infantil.
  • Valorar la higiene y la salud, aceptar el propio cuerpo y el de los demás, respetar las diferencias y utilizar la alimentación y la educación física como medios para favorecer el desarrollo personal.
  • Informar sobre la alimentación desde el punto de vista biológico y nutricional.
  • Sensibilizar sobre la importancia de realizar actividad física y llevar una alimentación variada y equilibrada basada en la dieta mediterránea, haciendo especial hincapié en la disminución del consumo de bebidas azucaradas y bollería.
  • Informar sobre el peligro del consumo de diferentes tipos de drogas (tabaco, alcohol y cannabis), y de los beneficios de su no consumo.
  • Fomentar la normalidad en la orientación y diversidad sexual como parte de la vida.
  • Desarrollar una conciencia responsable en las relaciones.
  • Implicar a todo el alumnado, personal del centro y a las familias en el desarrollo del proyecto.